Sin dudas que las capitales de los países, son de esos lugares imprescindibles de visitar, ya que en ellas es donde se encuentra la mayor concentración de ciudadanos del país y del mundo, ofreciendo una diversidad cultural rica en todos sus sentidos, a su vez, generalmente son la cuna de la historia del país que representan, y que sería de Bosnia y Herzegovina, sin Sarajevo!


En esta capital encontraras tantos atractivos, en su mayoría históricos, que te dejaran sorprendido, estoy seguro que una vez que llegues a Sarajevo, sentirás una sensación que pocas veces pasa, de estar planeando volver cuando recién haz llegado, es que Sarajevo enamora y no podrás estar solo una vez en ella.

Como llegar a Sarajevo.

Actualmente desde España no hay vuelos directos a Sarajevo, por lo que para llegar tendrás que si o si hacer una escala al menos. Otro de las formas de llegar es por medio de buses desde varios puntos del país como ser Mostar (2.30 hs por 12€) o bien desde Dubrovnik en el país vecino (7hs por 35€), también puedes ver opciones de vuelos entre estas dos ubicaciones.

Si como yo decidís hacer un roadtrip por el país, con coche de alquiler tenes 2 hs de viaje desde Mostar. En el camino no hay ningún peaje para llegar a la capital, por lo que solo tendrás el gasto del coche (están más económicos que la media de Europa) y el combustible. Yo conseguí un Skoda Fabia por 25€ el día.

Donde alojarte en Sarajevo.

Como vengo comentando Bosnia es un país económico para visitar, y esto se traslada a todas las cosas, entradas, hospedajes, buses, etc. Así que por poco dinero conseguirás cosas que se adapten a tu viaje. En mi caso al ser dos, siempre que puedo reservo en apartamentos, ya que tengo la libertad para poder cocinarme y ahorrar. En Sarajevo (así se llama el nombre del departamento, lo encontras en booking) me hospede en las afueras de la ciudad, en un monoambiente grande y pague por las dos noches 46€.

Un poco de historia.

Antes de empezar por recorrer Sarajevo y sus rincones, no puedo, ni quiero evitar ponerte un poco en contexto de la ciudad que estas por descubrir, ya que, para entender un poco a Sarajevo, se necesita leer e informarse de su pasado, para comprender un poco mejor el presente. Se sabe que esta región fue habitada incluso en el periodo neolítico, pero no fue hasta el siglo XV, cuando los otomanos conquistan esta área de descendencia eslava y fundan la ciudad hacia el 1461 bajo el nombre de Bosna-Saraj. Para los turcos esta ciudad fue un punto clave, llegando a ser la más importante de la zona de los Balcanes, y la segunda del imperio detrás de Estambul.


Luego de este periodo otomano que duro algo más de 400 años, fueron los austrohúngaros lo que dominaron la ciudad hacia el año 1878 tras el tratado de Berlín. En esta parte de la historia, los austrohúngaros impulsaron la industria en la región para realizar pruebas urbanísticas que luego serían trasladadas a Viena, es por esta razón que Sarajevo tuvo sus primeros tranvías para el año 1885.

Fue en este periodo cuando se desata uno de los hechos históricos más relevantes del mundo, donde en las cercanías del puente latino, fue asesinado el archiduque Francisco Fernando a manos del serbo-bosnio Gavrilo Princip en el año 1914, hecho que desencadenaría en la primera guerra mundial. Tras la finalización de la guerra y la disolución del imperio astro-húngaro, Sarajevo quedo en manos del reino de los serbios, croatas y eslovenos, algo que no duraría mucho.

Tras la finalización de la segunda guerra mundial, Sarajevo queda anexada a la Republica Federal Socialista de Yugoslavia, comandada por Josip Broz Tito, militar croata que dio estabilidad a la región de la cual hoy se desprenden 7 países, 3 religiones y varios idiomas, lo que fue una tarea más que dura para mantener el orden. Hay grupos de bosnios que defienden la política que Tito utilizaba y otros tantos que no. Con el fallecimiento del comandante, nacen los movimientos nacionalistas, y se llega al pedido de independencia de Bosnia y Herzegovina, siendo esta guerra de las más sangrientas. Tristemente, Sarajevo vuelve a escribir su historia con mucha sangre, ya que sufre el sitio de la ciudad por el ejército Serbio, en lo que es el asedio más largo a una ciudad, llegando a estar sitiada durante 3 años.


Al finalizar la guerra y tras el tratado de Dayton firmado en 1995, Sarajevo empieza su reconstrucción. Hoy en día, intenta ser ese puente donde todas las partes puedan vivir en armonía, algo que no es sencillo. Ahora que sabemos un poco de su historia, adentrémonos en su presente y vamos a recorrer todos sus lugares, el agua ya esta caliente y el mate preparado, vamos a caminar por Sarajevo!

Que ver y hacer en Sarajevo.

Baščaršija, el barrio otomano.

Como te comenté anteriormente, los 400 años de legado que los otomanos dejaron en bosnia se notan a cada paso, y no solo por la religión musulmana que es la predominante en el país, sino también por sus construcciones y costumbres.


Para poder vivir la parte turca de Sarajevo, solo tendrás que visitar Baščaršija, calles angostas y techos bajos, incontables tiendas, locales de comida, artesanías, mezquitas y madrazas, todo un paseo por Turquía en pleno Bosnia.

Sebilj, la fuente de Sarajevo.

Su nombre significa fuente en árabe, y por más de que su forma sea algo extraña y muchos la asocien con un kiosco, aunque no lo parezca, Sebilj es una fuente de agua potable y es el edificio más representativo de Sarajevo, el que veras en todas sus postales.


Dice la leyenda que, si bebes de esa fuente, vuelves a Sarajevo, por lo que ya sabes, tomate un trago para volver a disfrutar de esta hermosa ciudad. Se encuentra en la plaza Baščaršija, sí, el mismo nombre que el barrio, pero también es conocida como la plaza de las palomas, que siempre estarán por allí para decorar la escena. Su construcción es de madera y piedra y data del año 1753.

Mezquita de Gazi Hursev-Beg.

Sin dudas que es la mezquita más bonita de la ciudad y la más grande. Es todo un icono del barrio otomano. Esta mezquita se puede visitar por 3 Mk, algo asi como 1,50€. Construida en el año 1531, sufrió ataques durante la guerra de Bosnia, pero fue reconstruida.


Es tan grande que es difícil sacarle una foto entera desde su interior.

Sahat-Kula, la torre del reloj.

Justo enfrente de la mezquita de Gazi Hursev-Beg se encuentra la única torre del reloj de la ciudad, toda una obra de arte de los otomanos que pasa desapercibida, muchos piensan que está rota, y no es así, ya que, hasta el día de hoy, una o dos veces por semana deben subir a ajustar su horario, ya que es un reloj lunar, de esta forma, suena en el momento exacto de los 5 rezos que los musulmanes tienen que hacer por día.


Sarajevo, encuentro de culturas.

Esta es una inscripción que puedes encontrar en la calle Ferhadija, y en ese punto, si miras para el este podrás ver la parte otomana de la ciudad, y si miras para el oeste la parte astro-húngara.


Más allá de que esta puesto ahí para mostrar la diferencia arquitectónica de como creció la ciudad en base a sus antiguos ocupantes, muy cerca de este punto, unos 600 metros aproximadamente, podemos ver una mezquita, una iglesia católica, una iglesia ortodoxa y una sinagoga, algo que no se ve en ninguna parte del mundo y demuestra lo abierta que es la ciudad a que no haya diferencias religiosas que puedan generar conflictos absurdos.

Catedral Corazón de Jesus.

Sobre la misma calle Ferhadija, se alza esta hermosa catedral cristiana, construida en el periodo astro-húngaro en el año 1884.


Con un estilo neogótico y sus dos torres de estilo románico es la catedral cristiana más grande del país. Su entrada es libre y gratuita.

Catedral ortodoxa de la Natividad de la madre de dios.

A pocos metros de la catedral cristiana, podemos encontrarnos con esta otra catedral que te dejara sin palabras.


Construida en entre los años 1863 y 1868 también en periodo astro-húngaro. Para visitar esta catedral tendrás que pagar una entrada de 3Mk, algo así como 1,50€.

Vječna vatra, la llama eterna.

A pocos metros de las catedrales podremos observar este monumento que rinde homenaje a las victimas militares y civiles que lucharon por conseguir la libertad de Sarajevo en la segunda guerra mundial, tras 4 años de ocupación de la Alemania nazi.


El puente latino.

Otro de los sitios que no podés dejar de visitar en tu estadía en la ciudad, es cruzar el puente latino, como te comente más arriba, a pocos metros de este puente se produce el asesinato del archiduque Fernando. En una de sus esquinas se encuentra el museo que cuenta todo lo sucedido en ese trágico día para la humanidad.


El bastión amarillo, el mejor mirador de Sarajevo.

Ubicado sobre una de las colinas de la ciudad, el bastión amarillo aparece como el mejor mirador de la ciudad, ideal para tomar un mate y contemplar el atardecer.


Cementerio Kovači.

Subiendo hasta el bastión amarillo, justo antes de llegar a él, te encontraras con el cementerio Kovači, una incontable cantidad de lapidas blancas, son testigos de sepultura de los soldados bosnios muertos durante la guerra contra el ejército serbio. Sin dudas que se te cortará la respiración.


El túnel de la esperanza.

Siguiendo la línea de la guerra por la independencia de Bosnia y Herzegovina, el túnel de la esperanza aparece como el museo IMPRESINDIBLE de visitar si te interesa conocer más acerca de esta guerra.


Ya que, gracias a este túnel, los bosnios han tenido una conexión con el exterior que les permitió resistir los 3 años que estuvo sitiada la ciudad. Por el pasaban enfermos, soldados, municiones, comida, etc.


Si vas con coche de alquiler tenes que pagar 2Mk de parking. La entrada cuesta 10Mk y si queres un audio guía son 3Mk mas, creo que merece la pena pagarla.

Parque Veliki, un parque que visitar en la ciudad.

Este parque ubicado sobre la Avenida Maršala Tita, es un espacio verde para reflexionar. En el podrás encontrar unos rodillos metálicos que al girarlos emulan el sonido de unos sonajeros y en ellos están escritos los nombres de los niños muertos durante la guerra de Bosnia, lo peor de todo que no son todos, ya que se calcula que 1600 niños perdieron la vida en la ciudad.


En este parque también podras ver una estructura con la palabra Sarajevo y muy cerca de ella, una rosa de Sarajevo, estas rosas, están desperdigadas por la ciudad y están marcadas de rojo, representa la caída de bombas o proyectiles durante la guerra y son otra marca registrada de la ciudad.


Ratni Museo, el museo popular.

En donde está la subida al teleférico, un poco a su izquierda y haciendo esquina, se encuentra esta curiosa casa museo, que recoge material de la guerra de Bosnia, en ella podrás ver un sinfín de objetos que fueron conseguidos y donados por los vecinos, nadie está presente y no se cobra entrada, hay algunas latas por si la gente quiere dejar dinero como colaboración.


Sin dudas que lo recomiendo, porque me parece algo inédito de cómo la gente con este gesto mantiene la memoria viva.

Comer un Ćevapi o un Burek. 

No puedes irte de la ciudad sin probar algunos de sus platos típicos, por lo que te recomiendo que pruebes como mínimo un Ćevapi, siendo los mejores restaurantes para esto los que ponen Ćevabdžinica en sus toldos, ya que son restaurantes especializados en este plato y donde encontraras mejor calidad. Los precios rondan los 4Mk por un Ćevapi de 5 piezas y 8Mk por uno de 10 piezas, recordar que vienen dentro de un pan.


El burek hay que pedirlo en restaurantes que digan Buregdžinica, por la misma razón, solo se especializan en este plato. El burek se vende por kilo y hay de varios rellenos, 2 porciones grandes y 2 gaseosas rondan los 8€.

Eso es todo viajeros, espero que este post les haya resultado útil y hayan encontrado las respuestas para armar su itinerario por la ciudad. Personalmente puedo decir que me ha encantado visitar y conocer Sarajevo, sin dudas que volveré algún día. Te recomiendo que hagas un free tour y le dediques no menos de dos días.

Como siempre digo, tenes disponibles los comentarios para compartir tus dudas o experiencias y hacer de este post, algo más completo y rico para todos los lectores. Seguimos viajando por Bosnia, vamos a visitar Travnik.